Nuestro Sistema Inmunológico, nuestras defensas, dependen de estructuras como células, tejidos y órganos, tales como Timo, Bazo, Ganglios, Médula, Vasos Linfáticos, Linfocitos B, Linfocitos T. Natural Killer...y por favor no olvidar!...nuestros intestinos defensa de primera línea.
Es común que los médicos indiquen
fármacos, para elevar la respuesta
inmunitaria o para suprimirla, según la reacción de nuestra inmunidad sea
deficiente o exagerada. Probablemente en un momento crucial sea necesario como
un tratamiento de emergencia o paliativo temporal pero perpetuar estas
indicaciones en una enfermedad crónica
es un tema polémico y a veces irresponsable.
Cualquiera
sea la reacción inmunitaria del organismo, exagerada o deficiente, tienen un denominador común: un desbalance
de la reacción inmunitaria. Por tanto la acción responsable del profesional
sería indicar inmunomoduladores.
Podemos
definir un inmunomodulador como aquella sustancia, proteína o vector químico
que actúa favoreciendo el balance regulatorio y la respuesta final integrada
del sistema inmune para prevenir o ayudar a corregir una disfunción del mismo.
Exixten
fármacos inmunomoduladores que deben ser indicados por profesionales idóneos,
pero a lo primero que debemos echar mano es a los productos naturales que
actúan en nuestro organismo como tal. Es nuestra responsabilidad investigar los
nutrientes, vitaminas y minerales que actúan como inmunomoduladores naturales
para que pasen a formar parte de nuestra dieta habitual o sean suplementados.
Mencionaremos
algunos para motivar su interés de seguir investigando y ser parte activa de
sus terapias. Propóleos, Ácidos grasos poliinsaturados Omega 3 y 6 que inhiben
prostaglandinas proinflamatorias, Vitamina E, D, C, Zinc. Entre las plantas
tenemos: equinácea, tomillo, regalíz, ginsen, lapacho y otros,.
Probióticos de
los cuales se ha comprobado su efecto beneficioso y casi indispensable para la
prevención de muchas enfermedades.
En su momento
nos referiremos a la importante relación entre la flora bacteriana, alimentos y
el sistema inmune y la importancia de mantener una mucosa intestinal funcional
para ser un aporte a la inmunidad.
También son
consideradas para la inmunidad la inoculación de vacunas específicas.
Para mantener
nuestras defensas también deben ser un hábito una buena alimentación,
ejercicios, descanso, esparcimiento, actividades espirituales, sociales,
comunitarias y no tener la mente centrada en la enfermedad sino cómo potenciar
la salud, nuestro objetivo.

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